
“Vengo a los municipios no a echar carreta, vengo con hechos y realidades”. Gobernadora del Tolima entrega insumos y herramientas tecnológicas a familias campesinas del Proyecto Gualí
19 febrero, 2026
Revelación de historia clínica de menor abre debate jurídico sobre límites del poder presidencial
19 febrero, 2026Más de 40.000 damnificados en Montería: la tragedia que vuelve a repetirse con cada temporada de lluvias
Cerca de mil viviendas destruidas y una víctima fatal deja la más reciente emergencia invernal en la capital cordobesa. Comunidades cuestionan la prevención y la capacidad de respuesta institucional.
Las inundaciones regresaron como cada año a Montería. Esta vez, el saldo preliminar es de más de 40.000 personas damnificadas y 994 viviendas destruidas, cifras que reflejan la magnitud de una emergencia que no solo responde a las lluvias, sino también a problemas estructurales aún sin resolver.
Barrios enteros y sectores rurales quedaron bajo el agua tras el desbordamiento de fuentes hídricas y el colapso de sistemas de drenaje. Habitantes afectados aseguran que el nivel subió con rapidez y que no existieron alertas tempranas suficientes para mitigar las pérdidas.
Una víctima que marca la gravedad de la crisis
La emergencia ya cobró su primera vida. El cuerpo de Luis Eduardo Rivero Oviedo, médico veterinario, fue hallado en zona rural del municipio en medio de las labores de búsqueda. Su fallecimiento confirma que el impacto de la temporada invernal va más allá de los daños materiales.
¿Prevención insuficiente?
Aunque las autoridades activaron protocolos de atención y comenzaron la entrega de ayudas humanitarias, persisten interrogantes sobre las acciones preventivas adoptadas antes de la temporada de lluvias. Montería, capital del departamento de Córdoba, ha enfrentado históricamente afectaciones por inundaciones, especialmente en comunidades asentadas en zonas de alto riesgo.
Expertos en gestión del riesgo han advertido en años anteriores sobre la necesidad de obras de mitigación, mantenimiento constante de canales y planificación urbana más rigurosa. Sin embargo, cada temporada invernal vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de amplios sectores de la ciudad.
Emergencia humanitaria en desarrollo
Mientras continúa el censo oficial de afectados, cientos de familias permanecen en albergues temporales o en viviendas de familiares. Las pérdidas incluyen enseres, electrodomésticos y medios de sustento, especialmente en hogares que dependen del trabajo informal.
El monitoreo climático mantiene en alerta a los organismos de socorro ante la posibilidad de nuevas precipitaciones. La pregunta que surge entre los afectados es si, una vez superada la emergencia inmediata, habrá soluciones estructurales o si la ciudad volverá a enfrentar el mismo panorama el próximo año.
Un llamado que trasciende lo local
La situación en Montería no puede analizarse únicamente como una contingencia municipal. La recurrencia de las inundaciones plantea un desafío de política pública que involucra a los gobiernos departamental y nacional. La adaptación al cambio climático, la inversión en infraestructura resiliente y la reubicación digna de familias en zonas de alto riesgo requieren recursos y decisiones que superan las capacidades presupuestales locales.
Cada temporada de lluvias deja cifras que ocupan titulares por días, pero también expone fallas estructurales que permanecen sin solución. La emergencia actual debería abrir una discusión más amplia sobre planificación territorial, ejecución de obras de mitigación y seguimiento a los planes de gestión del riesgo.
Porque mientras las lluvias sigan encontrando a miles de familias en condiciones de vulnerabilidad, la tragedia dejará de ser un fenómeno natural para convertirse en una deuda acumulada del Estado con sus ciudadanos.









